¡A reavivar nuestro instinto ambiental!

¡Respeto!
Que más podría pedir mi pobre pacha mama
Si con los años no muere de vieja sino de enferma,
No hace mucho se respiraba vida en cualquier parte
Y en los ríos en lugar de basura se vertían huevitos de peces y hojarasca.

Tanto verde nos confunde,
Tanto azul del cielo nos abruma,
Tanto espejo de agua nos asusta
Y por eso hoy tenemos esto:

  • Dos terceras partes de la humanidad están en riesgo de sufrir de sed dentro de los próximos treinta años.
  • En el mundo por la pobre calidad del agua mueren unas 25000 personas diariamente y alrededor de 170000 millones no tienen agua potable.
  • El 90 por ciento de los ríos colombianos están contaminados, afectados por la deforestación y la contaminación orgánica.
  • Entre Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla, se producen semanalmente unas 88.100 toneladas de basura, de las cuales sólo es recogido el 70%. El resto de residuos sólidos permanece en el medio, esto es en las calles, caños, alcantarillas y potreros.
  • Bogotá está entre las cuarenta ciudades más contaminadas del mundo, es la ciudad más contaminada del país y la tercera de América Latina. Se producen 150 microgramos de material particulado contaminante cuando los estándares internacionales confirman que lo normal es de 50 microgramos.
    Se calcula que del volumen de agua generado por el sector urbano, sólo el 0.21% recibe tratamiento antes de ser descargado a los cuerpos de agua.
  • 60 por ciento de la contaminación del aire la generan los carros, buses y motos. El otro 40 por ciento lo generan las fuentes fijas, como fábricas, chimeneas
  • El 16% de nuestra tierra ya es infértil.
  • El 80% de la región andina se encuentra totalmente erosionada.
  • Seis mil muertes se están presentando anualmente asociado a la contaminación del aire en las principales ciudades del país.

¿Que podría usted, querido lector, pensar sobre estos datos dados al azar?. Si, la situación resulta preocupante. Pero déjeme decirle que no es menos preocupante pensar que estos datos están a la mano de todo el mundo y que muchas personas los conocen y aun así, seguimos viviendo de la misma forma, como si no importara en lo absoluto. Y es precisamente esa indiferencia la que hace que estas cifras se incrementen cada año; aunque no sé si es indiferencia o más bien una limitación inexplicable del sentido común o del “instinto de conservación”. Probablementeestemos diseñados con un programa interno de autodestrucción programada, que restrinja esas tendencias de autoprotección y conservación.

Esto es bastante lógico si tenemos en cuenta que durante los últimos 50 años, la actividad humana ha provocado la contaminación de los recursos hídricos en una magnitud históricamente sin precedentes;más de 2.500 millones de personas en el mundo viven sin agua potable y cada día, 2 millones de toneladas de aguas residuales y otros contaminantes son drenados hacia las aguas del mundo. Otros daticos; según el Foro Mundial del Agua (2003) la disponibilidad de agua potable per-cápita ha disminuido 62% en los últimos 50 años. Se estima que para el 2025 habrá disminuido 21% más, es decir 83% en 75 años. WaterAid del Reino Unido informó que un niño muere cada 15 segundos debido a las enfermedades relacionadas con el agua que podrían fácilmente evitarse.

¿Pero por que las cifras de contaminación se siguen engrosando? ¿por que simplemente no dejamos de contaminar lo que nos garantiza la permanencia en la tierra y no solo la permanencia si no la calidad de nuestra vida? ¿Por que anulamos la posibilidad nuestra y de nuestros hijos de beber un agua clara y fresca, de nadar y escuchar ríos hermosos y sanos, de internarnos en montes llenos de árboles, plantas, suelo, animales; de disfrutar de la diversidad propia de nuestro planeta?.La conducta e instinto humano son misterios insondables y en definitiva no es tarea ahora intentar dar luces sobre estos temas, sin embargo hay algo claro: lamentablemente ¡hemos opacado nuestro instinto de conservación!

Instinto (Del lat. Instinctus): Según la RAE, es el conjunto de pautas de conducta que se transmiten genéticamente, y que contribuyen a la conservación de la vida del individuo y de la especie…Que más podríamos decir.

blog-instinto-ambiental-2Según parece la única forma para intentar frenar nuestra avasalladora forma de vida es recuperar lo que se ha ido perdiendo, tratar de alguna forma de excitar ese instintivo sentido de supervivencia. Pero, ¿cómo hacerlo?.En el ser humano el impulso instintivo pasa por el “filtro” de la razón, por lo que, voluntariamente, es capaz de modificar, anular o reprimir la conducta instintiva y este filtro es fruto de un aprendizaje y una educación que, en cierto modo, regulan los instintos. Por lo tanto, la clave para conservar y regular nuestro instinto de conservación de forma positiva está en la educación.

La educación ambiental y el propósito de Escarola
La educación es una de las herramientas más idóneas para gestar buenos conductas, para pensar de forma colectiva, para regular positivamente los instintos y emociones. En nuestra experiencia hemos percibido que los niños y jóvenes están en un proceso de aprender a regular sus instintos, por lo tanto si dentro de ese proceso incluimos y fortalecemos una fuerte idea de aprecio y respeto por el medio ambiente, así como un conocimiento del entorno, sus riquezas, potencialidades, su diversidad natural y cultural(porque lo que no se conoce no se puede apreciar ni defender), lograremos un fuerte instinto de respeto, defensa y conservación por lo vital, por lo que garantiza la vida en el planeta. Ganaremos actitudes y valores de responsabilidad y respeto hacia todas las formas de vida, lo que implica un cambio de comportamiento de los niños y los jóvenes
¿Cuál es nuestra propuesta?

Ante a su medio, un re-avivamiento de su instinto de conservación, y lo mejor de todo,traspasando las aulas escolares para que ese proceso se convierta en una experiencia satisfactoria, divertida y sobre todo reflexiva y crítica de su realidad bio-física, social y cultural.
¿Qué mejor manera de incentivar nuestro instinto de supervivencia que el arte y las lúdicas?
De la mano del arte, las lúdicas y las ciencias naturales la educación ambiental se hace más fluida y contundente, permite a los niños y jóvenes comprender las relaciones de interdependencia con su entorno a partir de la práctica artística, el juego, y el reconocimiento de su ambiente. Es por esto que contamos con una nutrida propuesta de Talleres y lúdicas ambientales.

Los talleres y lúdicas ambientales pretenden básicamente dos cosas.

  1. Ubicar al asistente dentro de un contexto no urbano, es decir contextualizarlo dentro de un ambiente natural, tradicional, rural en donde se alimente de conceptos y vivencias que le permitan ganar respeto y responsabilidad con la naturaleza y su ambiente
  2. Mejorar las relaciones de convivencia y respeto por otras personas e incrementar la sensibilidad hacia grupos humanos que no están en su entorno inmediato. Esto debido a que en nuestra experiencia hemos percibido que las posibilidades de estos talleres pueden mejorar el respeto y reconocimiento del otro, que es, en nuestra opinión personal, vital para mejorar la condición de indiferencia e irrespeto que abunda en nuestro país.

Si hemos contribuido con las cifras de contaminación, si hemos sido indiferentes e insensibles frente a esta situación, es hora de afrontar y actuar en pro de mejorar la calidad de vida de nuestros niños y jóvenes, protegiendo nuestra madre tierra. Es hora de ganar una concepción de desarrollo humano que satisfaga las necesidades de las generaciones presentes, asegurando el bienestar de las generaciones futuras.

Con todo esto, solo nos queda agradecer la lectura de esta nota e invitarlos a que ¡intentemos reavivar nuestro instinto de conservación!

¡Respeto!
Que más podría pedir mi pobre pacha mama
Si con los años no muere de vieja sino de enferma,
No hace mucho se respiraba vida en cualquier parte
Y en los ríos en lugar de basura se vertían huevitos de peces y hojarasca.

¡No más!
Habitante de lo que antes fueron montes y llanuras,

Deja que esos ríos claros y esas cordilleras frescas
Que aún siguen en tu corazón,
Broten de tus venas y se abran paso entre tanta polución.
Martín el Ju.

Fabio Ernesto Martínez Maldonado
Ing. Agrónomo. M. Sc.

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